¿Por qué elegir un WMS (SGA) agnóstico para aprovechar al máximo tus opciones de automatización?

¿Quién sabe lo que nos deparará el mañana? 

Con la robotización, la inteligencia artificial, la automatización y la mecanización avanzando a una velocidad vertiginosa, las empresas deben adaptarse rápidamente en lo que respecta a la gestión del almacén. 

Y no solo eso, porque la incertidumbre es la norma en un contexto tan cambiante e impredecible como el actual. Una forma de abordar de frente estas nuevas dificultades es optar por un sistema de gestión de almacén (SGA) que sea abierto por diseño y agnóstico en lo que respecta a las aplicaciones estándar. 

En una época en la que se suceden las tendencias continuamente, la flexibilidad es la única manera de evitar quedarse atrás. ¿Tu software de SGA podrá responder al ritmo de cambios funcionales y de volumen que experimente el almacén? 

Este artículo no pretende presentar un nuevo sistema de gestión de almacén. Por el contrario, su objetivo es exponer el punto de vista de un proveedor de SGA a partir de numerosos proyectos de cliente llevados a cabo con varios socios, como Exotec, Austostore, Scallog, TGW, Dematic, Knapp, SSI Schaeffer, Geek+, etc.

¿Por qué un SGA es importante en tiempos de incertidumbre?

La rápida transformación digital y los profundos cambios que han afectado al sector logístico en los últimos años han planteado toda una serie de dificultades para los almacenes modernos. Hemos agrupado esos avances en cuatro categorías generales, que coinciden, cada una por su parte, en complicar el proceso de toma de decisiones:

  1. Incertidumbres legales derivadas de las normas sobre el uso del suelo, los requisitos para reducir los residuos y las emisiones de carbono, etc.
  2. Problemas socioeconómicos derivados de los elevados costes laborales y, lo que es más importante, de la escasez de trabajadores cualificados en ubicaciones adecuadas para los centros logísticos.
  3. Unas tendencias de consumo en rápida evolución, como las demandas de entrega, la moda rápida y los patrones y hábitos.
  4. El ritmo frenético de la innovación tecnológica.

 

Las restricciones cada vez más estrictas para construir en terrenos sin urbanizar limitan las opciones de las empresas de logística. Ampliar el almacén es implanteable, por lo que la alternativa es clara: optimizar las instalaciones existentes para aumentar el rendimiento sin incrementar el espacio físico ocupado.

Aprovechar al máximo el espacio vertical mediante la densificación del almacén es una de las primeras soluciones en ese sentido. Algunos almacenes tienen ahora más de 10 metros de altura, lo que requiere automatización para aprovechar esos espacios.

Sin embargo, eso es solo el comienzo.

La tecnología está evolucionando a una velocidad vertiginosa. Tomemos como ejemplo la clasificación, un proceso manual que requiere mucho espacio y del que las empresas se están alejando cada vez más por falta de espacio. Aunque los secuenciadores de almacenamiento intermedio (buffer) llevan tiempo en el mercado, cada vez son más populares porque responden a nuevas necesidades. Lo que pone de manifiesto este avance es que aún no sabemos cuáles serán las tecnologías del mañana, pero que sin duda llegarán, y tendremos que estar preparados para incorporarlas en entornos especializados.

Según el artículo técnico de Exotec «How to innovate within warehouses« (Cómo innovar en los almacenes), de aquí a 2028 el 50 % de las principales empresas internacionales utilizarán robots inteligentes en sus almacenes para superar las limitaciones humanas y optimizar el rendimiento. 

¿Qué es exactamente un SGA agnóstico?

Un SGA agnóstico te da libertad

Llegados a este punto, es importante definir exactamente qué entendemos por «SGA agnóstico».

En concreto, un sistema de gestión de almacén agnóstico es aquel que cuenta con el respaldo de un módulo específico para la integración funcional y técnica con sistemas mecanizados y automatizados, con un posicionamiento firmemente agnóstico hacia su ecosistema.

Dicho de otro modo, es un SGA que te deja las manos libres para que puedas centrarte en agilizar el negocio.

Un sistema que no depende de un proveedor específico.

Este planteamiento ofrece a las empresas total libertad para optar por la solución que mejor se adapte a sus necesidades, sin verse limitadas por las restricciones de un ecosistema cerrado. Pueden seleccionar los productos del proveedor actual o futuro que elijan (Geek+, Hai Automation, Boston Robotics, etc.), con control total sobre sus decisiones en materia de tecnología, tanto para primeras instalaciones como para actualizaciones.

Integración basada en estándares

La idea detrás del software de gestión de almacén agnóstico es impulsar la flexibilidad logística mediante protocolos estandarizados y conectores universales, lo que permite al sistema integrarse con una amplia gama de tecnologías de automatización, incluidos robots, sistemas de inteligencia artificial y cintas transportadoras. En lugar de tener que lidiar con múltiples aplicaciones y desarrollos específicos, las empresas pueden confiar en estándares reconocidos que mantienen bajos los costes informáticos y permiten la innovación sin interrumpir la actividad logística.

Analicemos un caso práctico: Boiron.

En la planta de la empresa de Vindry-sur-Turdine, la automatización del almacén está gestionada por Scallog, una empresa especializada en soluciones robóticas para el picking de pedidos. El SGA envía la información sobre las existencias y los pedidos de reaprovisionamiento al sistema Scallog, que gestiona de forma autónoma los robots y selecciona los estantes y las cajas, optimizando todo el proceso.

Esta elección tecnológica ha elevado considerablemente el nivel de calidad del picking de pedidos, con un índice de precisión del 99,997 %. Según las cifras proporcionadas por Boiron, solo 200 de cada 600 000 movimientos deben reiniciarse, lo que equivale a una tasa de solo 3 errores por cada 10 000 pedidos recogidos.

Posibilidad de delegar los procesos

Otra ventaja de un SGA basado en este modelo es que puede delegar tareas específicas a sistemas especializados, lo que permite que cada tecnología funcione exactamente como está previsto que funcione. Con este planteamiento, las funciones y responsabilidades de cada solución quedan claramente definidas.

Tomemos como ejemplo un almacén en el que se utilizan robots para cortar cables. En este ejemplo, el sistema SGA gestiona las operaciones generales, mientras que los robots se encargan de realizar las tareas que se les asignan, ya que están mejor preparados para esa función.

Además, el SGA puede delegar tareas sin interferir en el funcionamiento de los demás sistemas: el software de gestión de almacén asigna tareas según las capacidades específicas de cada tecnología, lo cual eleva el listón del rendimiento y la eficiencia.

Una vez que hemos analizado el aspecto teórico, veamos dos ejemplos prácticos de delegación en acción en plantas de clientes de Hardis:

  1. Nature & Découvertes: Hardis WMS delega a una cinta transportadora con estaciones mecanizada la tarea de secuenciar la inyección y el transporte de los dispositivos de manipulación en las estaciones de picking, al tiempo que mantiene el control del proceso de picking en la estación.
  2. Fondation Santé Service: Hardis WMS gestiona estrategias de picking de alto nivel, pero delega la gestión de parte del proceso de picking granular a un sistema AutoStore, con integración proporcionada por Element Logic.

 

El software de SGA puede interactuar con sistemas de terceros y delegarles procesos, según las prestaciones y responsabilidades de tales sistemas, en modo «caja negra», «caja blanca» o «caja gris». Este tema merece su propio artículo.

Beneficios directos en el rendimiento y el ROI de un SGA agnóstico

Un sistema de gestión de almacén abierto ofrece ventajas concretas y cuantificables a la hora de mejorar el rendimiento del almacén y maximizar el retorno de la inversión (ROI). A continuación, se detallan algunos ejemplos clave:

  1. Mayor flexibilidad: las empresas pueden integrar las nuevas tecnologías cuando las elijan, así como adaptar su cadena de suministro a los futuros avances del mercado.
  2. Integración más sencilla con tecnologías de terceros: los sistemas se pueden añadir o sustituir con muy pocos contratiempos, lo que reduce los costes asociados.
  3. Sin costosas actualizaciones de la infraestructura de software: un SGA agnóstico admite actualizaciones continuas sin necesidad de renovar por completo la infraestructura.

Poner a prueba tu SGA actual o el proceso de cambio de sistema

Un sistema SGA abierto debe formar parte de una estrategia tecnológica a largo plazo centrada en la adaptación a las innovaciones futuras. Por lo tanto, conviene evaluar tu SGA y visión general del ecosistema informático, así como la estrategia para gestionar tus centros logísticos. Para ello, puedes plantearte estas tres preguntas clave:

  1. ¿Se ajusta el SGA actual a tu plan maestro para los próximos cinco años?
    Un sistema de gestión de almacén debe ser capaz de apoyar el crecimiento del negocio y adaptarse a los avances del mercado, permitiendo una integración fluida con robots, sistemas automatizados y otras tecnologías.
  2. ¿Tu actual SGA cuenta con credenciales probadas de diseño y funcionamiento abiertos?
    Busca referencias de empresas similares que utilicen el sistema con éxito y comprueba si es compatible con las tecnologías modernas disponibles en el mercado.
  3. ¿Tu SGA actual está respaldado por una auténtica hoja de ruta que realmente se sigue?
    Para averiguarlo, solicita a tu proveedor una lista de los cambios y actualizaciones realizados en los últimos tres años, así como los previstos para los próximos tres años.

Marcar la diferencia con un SGA agnóstico

¿Es razonable tener un sistema de gestión de almacén que solo sea compatible con una pequeña selección de tecnologías y proveedores?

Durante muchos años, la mecanización implicaba conectar máquinas distintas en largas cadenas y desplegar metros y metros de cintas transportadoras. Los nuevos actores del sector, sin embargo, están alterando ese modelo, no solo gracias a la automatización y la IA, sino también y, sobre todo, gracias a una estrategia basada en la tecnología de la información.

Si existe una ventaja que se puede obtener de un SGA agnóstico, es la flexibilidad. Porque la flexibilidad es la esencia de este planteamiento, que garantiza una integración eficaz —en cuanto a compatibilidad técnica y coherencia funcional— con una gran variedad de sistemas de terceros.

Aunque es imposible predecir con certeza cuál será la mejor solución de picking o la más popular dentro de 10 años, lo que es absolutamente seguro es que el SGA siempre será el núcleo central de cualquier almacén, incluso fuera del espacio físico de este, porque este sistema tiene la capacidad de adaptarse, evolucionar e integrar tecnologías futuras.

Al optar por un SGA agnóstico, las organizaciones logísticas pueden integrar otras tecnologías de una amplia variedad de proveedores, sin restricciones, y beneficiarse de las últimas innovaciones sin verse limitadas por la presencia de otros sistemas. Esa libertad es lo que permitirá a las empresas mantener su ventaja competitiva a largo plazo.